Inicios de su carrera:
Mientras Jean iba a la universidad, su padre decidió fomentar su talento enviándolo a recibir clases de un pintor local, Pierre Chedid. Jean estaba tan entusiasmado con aprender todo lo que pudiese, que a menudo se pasaba días y noches enteros en el estudio, observando y ayudando mientras iba ganando experiencia. Después se mudó a otro estudio, donde el profesor lo invitó a colaborar en la pintura de las paredes de distintas iglesias, villas y castillos, ofreciéndole así la posibilidad de estudiar nuevas técnicas y adquirir más experiencia. A medida que iba a aprendiendo, sus propias pinturas se volvieron cada vez más sofisticadas en estilo y técnica, y empezó a ganar reconocimiento local como artista.
Jean el artista
Una oportunidad de oro le abrió las puertas para convertir su pasión en su forma de vida. Después de ver sus obras, un cantante le pidió que pintase en vivo junto a él en un concierto. Fue una oportunidad única que le dio a Jean una plataforma para que miles de personas pudiesen ver sus obras. Gracias a esa actuación, empezaron a lloverle ofertas de eventos donde podría mostrar su trabajo, así como invitaciones a programas de televisión con pintura en vivo y peticiones de retratos para varias celebridades.
